domingo, agosto 27

A vena

Dejé que ganaran mis ganas de no sentir tristeza,
Dejé que ganaran y ahora me quedo quieta,
Me dejé ganar y ahora me encuentro,
Me encontré como estuve,
Y me siento contenta sin serlo.

El llanto evaporado,
No encuentra motivos,
Para condensarse de nuevo en el vacío tan denso,
El dolor ya no toca fondo,
Aún con el mismo peso.

Se acostumbra el cuerpo,
Se llenan de callos los pies por andar vagando,
El alma sin encontrar cama ama,
Se suelta, se voltea y se abraza de sí,
Completa se vé,
Llenas sus fracturas con oro como vasija oriental,
Se viste de noche,
Se regocija en su nada.

En ésto que no es,
El atardecer tiene un testigo,
Uno,
Uno,
No es ninguno...Se cuenta a sí misma,
Cuentos de hadas solas,
En pijamas de algodón,
Sin ojos expectantes,
Con un libro,
Una estrella,
Una cobija sin flores,
Y su taza de avena.

domingo, agosto 6

80s hitting

Es mi último día de vacaciones. Lidiando conmigo misma, esta vez de hecho yo misma conmigo misma. Jugando entre universos de Marvel, Disney y DC. Con Obi en la Baticueva y Spiderman en el Halcón Milenario, y reduciendo mi consumo de harinas casi a cero. Corro dos kilómetros como si nada. 
Siempre he sido nostálgica, recientemente conocí la expresión "el mal del jamaicón" y es algo que siempre me acompaña. Pero hoy, realmente lo forcé. Vi tres películas ochenteras que me partieron el corazón. The Breakfast Club, Sixteen Candles y Say anything.
Ya ningún hombre llama a tu casa. Ya ningún hombre se esfuerza tanto por comunicarse, por verte, por querer estar contigo. Todo es sobre estúpidas redes sociales y mensajes gratis. Te bloquean como una niña berrinchuda. Que asco.
John Cusack en Say anything...Dios mío. Te llama, te deja recado con tu papá, va a tu casa por ti, le da la mano, le dice que no se preocupe. ¿Qué pasó con eso? 
He estado tantas veces con el corazón roto, he aceptado tan poco. Él sabe donde vives, si te quiere estará ahí. ¿Por qué darle tanta importancia a un "me gusta"? ¿A una "solicitud de amistad? ¿A un mensaje de buenos días? ¿A una indirecta? ¿A una canción subtitulada que crees que es para tí? ¿Por qué aceptamos tan poco? Cosas intangibles, invisibles incluso. No quiero ese juego, no quiero esas personas.
He estado queriendo mi té caliente, mi sudor, los ojos de mi hijo, la forma en la que escribo a mano, mi pijama, mi mochila, mi agua mineral. Quiero lo que es de verdad.