lunes, agosto 1

Buenos días

Esto se dibuja complicado. Al parecer he recobrado en el alma el gusto por escribir. Por el ocio aparentemente infructuoso. Porque, ¿qué de útil tiene esto para nadie? Si antes te leía una persona, ¿y te desapareces, tres, cuatro años?
Me fuí a ser otra persona, a evadirme, a estar ocupada. Pero luego me entero que Rosario Castellanos se murió electrocutada y no me puedo quitar "Tel Aviv" de la cabeza. Ni "Minchito".
He tenido muchas "Palabras del día", ayer fué Aerosmith. Pero ya no quiero creerme tanto eso (de la lengua para afuera). A mi mejor amigo le diré que vuelvo a escribir. Mi pijama, mi Dichosa Palabra, mis libros y mis letras, lo que siempre he sido...lo recupero. Más un trabajo no tan nuevo en el que no tengo idea de lo que hago, y un pequeñito, que pregunta las cosas más raras. A veces me siento en Gilmore Girls.
Dentro de tanto terciopelo color vómito, de tanta red social, "Amenes", "Comparte" y desayunos saludables, trato de mantenerme cuerda. La soledad sienta bien, el chongo y el café y una bata larga es lo que me falta. Viajaré senil, cuando sea menos tonta y más valiente. Dejaré de extrañar y comenzaré a huir. Regreso a mi.
Y hay tanto por decir, sigo leyendo para poder explicarlo. Y me hago la poeta, la rencorosa, y le echo otra cobija al alma. Total si acabo con mi carro antiguo convertible y mi abrigo, mi perro y mis canas como dijo mi papá, me voy a Italia y me como una pasta sin culpa.
Te quiero.