domingo, febrero 20

Dulce

Ya son las 3 y desde las 9 y media mi columna vertebral ha formado una perpendicular con el suelo. Tarea de reactores. Tarea de 29 problemas, para el martes. Se supone que estoy en mi casa con papás pero desde que desperté he subsistido a base de flan y de pay de queso.
Ayer lloré media hora, y tuve episodios de euforia y de depresión. Fui a una boda y me aburrí tratando de que mis carnes no se me salieran del vestido. Necesito hacer ejercicio. Necesito...pensar y pensar. Ayer también, mientras esperaba el camión que me traería a casa con papás, creo que se me fundió un seso. Admiraba los pintorescos personajes de la central jugando con su máquina de toques y hablando a señas con el mudito (el real, porque hay dos pero dicen que el otro es puro pancho). Y el de las gelatinas resultó ser el más macho. He aprendido a tomarle un miedo razonable a la cruda, y a estar sola, aunque a veces cueste trabajo...tengo muchas cosas que escribir, pero primero Reactores, no hay más. Punto.

sábado, febrero 5


No tenía ganas de escribir. Los últimos días me he encontrado muchas "palabras del día", coincidencias y muchas maravillas posteables en Tini pero no tenía ganas. No tengo ganas de estudiar para Reactores. Mi cabeza es una lista interminable de cosas que tengo que hacer, cosas que quiero hacer y cosas que no quiero volver a hacer.
El fin de semana fue negro, muchas lágrimas, mucha gente llorando, rezando. Ya no quiero más de eso. Quiero comer pipian y quiero estar en paz.